El DT de la Selección analiza al menos tres variantes para el segundo encuentro del Mundial. Cuáles serían las variantes.
La goleada sobre Argelia dejó conformidad en el cuerpo técnico de la Selección Argentina, pero no necesariamente garantías de continuidad. A cuatro días del duelo con Austria, por la segunda fecha del Mundial, Lionel Scaloni comienza a idear el equipo y en su mente circula la posibilidad concretar de realizar algunos cambios. Todavía con varios entrenamientos y pruebas por realizar hasta el lunes, hay tres puestos con dudas.
La primera variante podría darse en el lateral derecho. Gonzalo Montiel fue titular en el estreno, pero su reemplazo por Nahuel Molina en el entretiempo había sido premeditado. Ambos llegaban con poco ritmo, aunque el jugador del Atlético de Madrid era quien se encontraba más retrasado desde lo futbolístico, ya que ni siquiera había podido participar de los amistosos previos por las molestias físicas que arrastraba.
Luego de disputar todo el complemento ante Argelia y responder sin inconvenientes, Molina aparece como un firme candidato a regresar al once. En condiciones normales, es el dueño habitual del puesto para Lionel Scaloni y su ausencia en el debut obedeció exclusivamente a que todavía no se encontraba al ciento por ciento.
La otra modificación concreta podría darse en el ataque. Lautaro Martínez arrancó desde el inicio, pero Julián Álvarez ingresó rápidamente en el segundo tiempo y dejó buenas sensaciones desde lo físico. La Araña había llegado con una inflamación en el tobillo izquierdo y por eso el cuerpo técnico decidió llevarlo de manera gradual.
Al igual que Molina, su ausencia ante Argelia estuvo vinculada a una cuestión física y no futbolística. Ya recuperado y tras haber sumado minutos, Álvarez gana terreno para recuperar un lugar entre los titulares, aunque habrá que esperar las pruebas que realice Scaloni en los entrenamientos previos al partido del lunes.
Más allá de esos posibles regresos, la principal incógnita pasa por el cuarto volante. Thiago Almada fue el elegido para acompañar a Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister, aunque no tuvo su mejor actuación.- Y justamente los cambios del complemento abrieron otro interrogante: el ingreso de Nicolás González junto con Julián Álvarez modificó la estructura del equipo y le aportó otras características al frente de ataque.
Por eso, la duda a esta altura de la semana está situada en si sigue Almada o hay una apuesta por González. A diferencia de los casos de Molina y Julián, cuya vuelta depende de una evolución física que ya parece haber quedado atrás, la situación del ex Vélez responde exclusivamente a una cuestión táctica y futbolística.

























