En una nueva audiencia en Trabajo por la reincorporación de choferes UTA y San José acercaron posiciones. La empresa denunció hechos de vandalismo, aunque desligó al sindicato.
Representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y de la empresa Transporte San José S.A. mantuvieron una nueva audiencia de conciliación en la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos por el conflicto vinculado a la reincorporación de choferes despedidos de la ex Buses Paraná, en una jornada donde ambas partes destacaron avances en el diálogo mientras la firma denunció hechos de vandalismo y un ataque con bomba molotov, aunque en principio no señaló responsables por los hechos.
La reunión se desarrolló este miércoles y fue encabezada por el director general de Trabajo, Juan Pablo Irurueta, en el marco del conflicto surgido tras el incumplimiento de una medida cautelar dictada por la Justicia Laboral de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Según informó Plaza Web, la resolución judicial establece que deben ser reincorporados 237 trabajadores despedidos por la ex Buses Paraná, la unión transitoria integrada por ERSA Urbano SA y Transporte Mariano Moreno SRL, que dejó de operar el servicio urbano en la capital entrerriana antes de la llegada de San José, el pasado 7 de diciembre.
Durante la audiencia se dejó constancia de la ausencia de representantes de la Municipalidad de Paraná, pese a que habían sido formalmente notificados para participar del encuentro.
Desde UTA sostienen que la nueva prestataria debe cumplir con la cautelar y absorber a los trabajadores que prestaban servicios antes del cambio de concesión. El eje de la discusión continúa centrado en la situación laboral de los choferes que aún no fueron reincorporados.
Tras la reunión, el asesor legal del gremio, Alejandro Becic, calificó el encuentro como positivo y destacó la continuidad de las negociaciones. Según indicó, las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el martes de la próxima semana para continuar avanzando sobre el cumplimiento del fallo judicial.
Becic señaló que existe predisposición para encontrar una salida al conflicto y remarcó que la incorporación de trabajadores no puede concretarse de manera inmediata debido a la magnitud de la situación.
También afirmó que el escenario fue cambiando con el paso de los meses. Explicó que inicialmente el conflicto involucraba a más de 200 trabajadores, aunque parte de ellos ya fueron absorbidos por otras empresas del sistema metropolitano, algunos se jubilaron y otros comenzaron a prestar tareas dentro de San José.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo es que cada trabajador que continúe alcanzado por el reclamo pueda obtener una solución a su situación particular.
En paralelo a las negociaciones, la empresa Transporte San José presentó un escrito ante las autoridades laborales denunciando una escalada de hechos de vandalismo contra unidades de la firma ocurridos entre marzo y abril.
Entre los episodios mencionados, la empresa reportó un ataque con una bomba molotov registrado poco antes de la medianoche del martes, aunque no identificó responsables.
Además, expresaron preocupación por la instalación de una carpa frente a la sede de la compañía, ubicada en el acceso a San Benito, y por una convocatoria prevista para este jueves a las 3 de la mañana que fue atribuida a choferes autoconvocados.
Ante esa situación, desde UTA se comprometieron a intentar mediar con los trabajadores autoconvocados para evitar una mayor escalada del conflicto.
Tanto representantes de la empresa como del sindicato coincidieron en destacar la importancia de mantener el diálogo abierto para intentar alcanzar un acuerdo que permita descomprimir una situación que ya comenzó a exceder el plano estrictamente laboral.























