La obra social, que en una primera instancia había rechazado la prescripción, tendrá que proveer la compra de 48 ampollas del fármaco mifamurtida, prescripto para abordar el tratamiento del niño de 12 años.
A eso sumó la opinión de la médica forense: “Conforme la patología que presenta el menor R., de curso maligno que lo acompañará en su crecimiento, la documental obrante en autos y los datos científicos aportados por la bibliografía y los avances y prioridades establecidas como medidas terapéuticas de los últimos años, se puede establecer que el niño necesitaría continuar con el tratamiento indicado por la profesional tratante”.
Carubia sostuvo que “los agravios de la recurrente giran en torno al costo del medicamento y al impacto que generaría la erogación en la situación financiera del ente, pero no logran refutar lo dicho por la magistrada que intervino en la primera instancia de este proceso”.
Tanto el vocal Giorgio como la vocal Schumacher compartieron la solución propuesta por Carubia, y tanto el Ministerio Público de la Defensa como la Procuración General dictaminaron en idéntico sentido.























