El dispositivo ubicado en el kilómetro 6,3, a la altura de Oro Verde, dejará atrás el período de prueba y empezará a aplicar sanciones efectivas. Durante la etapa previa se detectaron casi 2.000 infracciones, encabezadas por el uso del teléfono al volante.
A partir de este jueves 15 comenzarán a cobrarse de manera efectiva las multas registradas por las cámaras del pórtico ubicado sobre la Ruta Provincial Nº 11, a la altura del kilómetro 6,3, en la zona de Oro Verde. El sistema tecnológico controla infracciones clave para la seguridad vial, haciendo foco en el uso del teléfono celular al conducir y la obligatoriedad del cinturón de seguridad en todos los ocupantes del vehículo.
La confirmación fue realizada en el marco de un balance sobre siniestralidad en la provincia por Diego Passarello, segundo jefe de la División de Operaciones Viales, y el subcomisario Andrés Borgetto, segundo jefe de la División de Educación Vial de la Policía de Entre Ríos.
Alarma por el uso del celular y la falta de cinturón
Previo a la entrada en vigencia de las sanciones económicas, las cámaras dispuestas tanto en la esquina de avenida Don Bosco y Ramírez (en Paraná) como en el acceso por Oro Verde funcionaron en una etapa de relevamiento que arrojó números preocupantes sobre la conducta al volante.
“En los pórticos de Don Bosco y Ramírez y en el de Oro Verde se pusieron fotomultas donde se pudo determinar que casi el 65% de los usuarios de la vía utilizan el celular”, precisó Passarello al detallar los resultados del monitoreo previo.
En total, sobre una muestra de 1.944 capturas realizadas por el sistema, el 65% correspondió a conductores manipulando el teléfono móvil, mientras que el 35% restante fue por la falta del cinturón de seguridad.
Sobre el inicio efectivo de las penalizaciones, el comisario advirtió: “El próximo jueves 15 la fotomulta que opera en el pórtico de la Ruta Provincial número 11, en el kilómetro 6,3, va a comenzar a funcionar y se van a empezar a ejecutar esas sanciones”.
Además, hizo una aclaración fundamental para quienes circulan acompañados: “El cinto de seguridad es obligatorio para todos los ocupantes del vehículo, pero hay que tener en cuenta que gran parte de estas constataciones se hicieron sobre el acompañante y no sobre el conductor”.
El impacto en la siniestralidad vial
La implementación de estas herramientas tecnológicas busca reducir la cantidad de accidentes en los corredores más transitados de la provincia. Según las estadísticas oficiales de Seguridad Vial, en los primeros nueve meses de 2026 se registraron 89 víctimas fatales en calles y rutas entrerrianas, de las cuales 57 perdieron la vida en rutas, lo que representa casi el 63% de los hechos graves.
Si bien la cifra muestra un descenso respecto a las 109 muertes contabilizadas en el mismo período de 2025, desde la fuerza policial remarcan que el número sigue siendo alarmante. “Para nosotros la Ruta Provincial número 11 venía teniendo sendos siniestros graves, era un corredor rápido hace algunos años y esto viene mejorando; este año no hemos registrado siniestros graves en el corredor”, explicó Passarello, añadiendo que “este tipo de dispositivos ayudan sin lugar a dudas a moderar la velocidad fundamentalmente en tramos donde entendemos que hay alta siniestralidad”.
Respecto a las causas y modalidades más frecuentes en los choques graves, el funcionario señaló que “la colisión entre vehículos sigue siendo un denominador común en el 63% de los casos, tanto frontal como frontolateral”. Asimismo, destacó un dato que evidencia las distracciones al manejar: el 55% de los siniestros viales ocurren en horas del día, donde el exceso de confianza y las imprudencias juegan un rol determinante.
Educación y cambio cultural
Desde la Dirección de Prevención y Seguridad Vial insistieron en que el control punitivo debe ir acompañado de concientización ciudadana. En ese sentido, el subcomisario Andrés Borgetto subrayó que “hay pilares fundamentales en la seguridad vial en este cambio cultural que queremos promover desde la Policía de Entre Ríos, que es la educación, la prevención y, obviamente, el control y la sanción”.
Por último, Passarello concluyó que la seguridad en el tránsito requiere del compromiso de toda la sociedad más allá de los 21 puestos caminero-policiales y las cámaras de monitoreo: “Es una construcción social; se empieza en casa, en la familia y en la escuela. Planificamos permanentemente con operatividad estratégica y ocupando la tecnología, pero siempre entendemos que hay que trabajar sobremanera sobre el factor humano”



























