Desde la Municipalidad confirmaron que durante la madrugada de este martes se restableció la distribución hacia todos los centros. Aclararon que la presión en los hogares se normalizará de manera progresiva.
Desde la Municipalidad de Paraná confirmaron que en las primeras horas de este martes “se normalizó la distribución de agua potable en la Toma y sucesivamente hacia todos los centros de distribución”. Tras una jornada marcada por la falta de suministro, las autoridades precisaron que a las 4:20 de la madrugada el bombeo hacia las cisternas ya era completo en la ciudad.
No obstante, la recuperación de la presión en la red de los domicilios demandará más tiempo. Mayra Collante Wojcicki, secretaria de Recursos Hídricos y Gestión Ambiental, confirmó que “el servicio se irá normalizando de manera progresiva entre la mañana y la tarde de este miércoles”.
El problema se había originado por un desperfecto eléctrico en un transformador ubicado en Toma Nueva, lo que afectó severamente el proceso de captación de agua para su potabilización. Este inconveniente se produjo cerca de las 18 horas y demandó una rápida intervención del personal técnico para iniciar las tareas de adaptación y restauración de los sistemas.
A raíz de esta falla, el proceso de potabilización en la planta Echeverría se redujo a casi la mitad del volumen habitual que se trata y se transporta. Durante la contingencia, solo quedaron funcionando dos de las cinco bombas que extraen el recurso del río Paraná, lo que impactó directamente en las reservas de los centros de distribución Ejército, Ramírez, Lola Mora y Parque del Lago.
Por su parte, si bien la planta Ramírez mantuvo su producción con normalidad mediante una sola bomba de extracción, esta representa solo una parte minúscula del total del sistema. Esto fue lo que provocó los generalizados casos de baja presión o falta total de suministro en distintas zonas de la capital entrerriana.
El personal técnico llevó adelante intensos trabajos durante toda la noche en coordinación y con la colaboración de la empresa Enersa. Estas tareas permitieron habilitar un nuevo sistema eléctrico, lo que hará posible que, de forma paulatina, se recuperen los niveles adecuados en cada una de las cisternas para volver a inyectar el recurso a la red pública con la presión y los caudales habituales.

























