La familia del niño que recibió una descarga eléctrica en la casa de un sacerdote se constituyó como querellante. La causa tiene al cura Schmidt imputado por tentativa de homicidio.
La familia de Esteban Bogado, el niño de 12 años que sufrió una descarga eléctrica el pasado 7 de marzo, decidió constituirse como querellante en la causa penal que investiga el incidente ocurrido en la vivienda del sacerdote César Schmidt, donde el menor entró en contacto con una malla sima instalada en el muro.
Según informó el padre del chico, Carlos Bogado, el abogado Leopoldo Cappa fue designado como representante legal para llevar adelante las acciones en los tribunales. El objetivo es impulsar el esclarecimiento de lo sucedido y determinar responsabilidades en el marco de la investigación.
Actualmente, Esteban permanece internado en Paraná. Su evolución es positiva, aunque continúa bajo un tratamiento médico prolongado debido a las quemaduras provocadas por la descarga eléctrica. Los profesionales médicos mantienen un seguimiento constante para garantizar su recuperación.
El caso generó preocupación en la comunidad y abrió un debate sobre las condiciones de seguridad en instalaciones privadas. La decisión de la familia de constituirse como querellante marca un paso clave en el proceso judicial, que buscará establecer las circunstancias del hecho y las responsabilidades correspondientes.
El sacerdote representado por el abogado Mario Martínez está acusado del delito de Homicidio en grado de tentativa. En caso de ser condenado por ese delito que le imputó la fiscal, Patricia Yedro, iría a la cárcel.






















